Vender si no puedes sostener tu éxito no es crecer.
Todo el mundo puede vender.
Pero no todo el mundo está preparado para sostener lo que vende.
Y ahí es donde muchos negocios que «van bien» empiezan a caer.
No es por falta de clientes. Ni por falta de ingresos.
Es por falta de estructura, de criterio y de coherencia interna.
Porque, cuando acompañas a otros, tu negocio necesita estar alineado con lo que dices y lo que haces.
Si no, algo se rompe.
Primero, por dentro: te pierdes tú.
Y después por fuera, porque tu discurso deja de tener coherencia.
Y cuando esto ocurre, lo primero que se agrieta no es la facturación.
Es tu credibilidad.
Y es que una mala experiencia no se mide en dinero.
Se mide en confianza rota.
Y sin confianza, no hay legado que sostener.
Pero, ¿sabes una cosa?
Esto no afecta solo a negocios pequeños.
Le ocurre también a marcas enormes, referentes y líderes de opinión.
En 2006, una chica de New Jersey de apenas treinta años soñaba con convertirse en una de las figuras más influyentes del mundo del desarrollo personal y los negocios.
No hablamos de «quiero vivir de esto».
Sino de crear un movimiento, algo que dejase huella.
Desde fuera, parecía que ya había alcanzado ese éxito.
Tenía comunidad, ingresos, visibilidad y oportunidades suficientes como para que cualquiera pensase que lo había conseguido.
Pero por dentro…era otra historia.
Demasiados proyectos abiertos.
Demasiadas ideas apuntadas en direcciones distintas.
Demasiadas decisiones estratégicas que solo ella podía tomar.
Tenía talento de sobra, pero no un posicionamiento claro.
Y cuando el mercado no entiende exactamente qué comprar, no se compromete contigo.
Por eso su facturación no era estable. Era una montaña rusa.
Pero no sabía cómo convertir su intuición en un sistema de negocio real y sólido, que pudiese sostener.
La realidad es que el éxito le llegó antes de que tuviera la capacidad de sostenerlo.
Y esa es la fase en la que muchos negocios empiezan a romperse por dentro.
Hasta que tomó la decisión que lo cambió todo:
20 años después, es una de las mayores referentes en su sector.
Es creadora de uno de los programas de negocio más influyentes del mundo (B-School).
Presenta un programa de contenidos con su nombre (MarieTV).
Es autora número 1 del New York Times con su libro Everything is Figureoutable.
Y lidera una comunidad de millones de personas.
Y lo más interesante es que antes de convertirse en una autoridad mundial, Marie solo se veía como alguien que quería ayudar.
Hoy es multimillonaria porque entendió algo que casi nadie entiende antes de explotar:
Su salto al estrellato no vino de trabajar más.
Vino de aprender a empaquetar, simplificar y sostener su conocimiento y su mensaje para poder crecer sin romperse por dentro.
Ahí comienza mi trabajo:
Porque cuando un negocio crece, el problema normalmente no es el copy.
El problema es la falta de estructura que te permita sostener ese crecimiento sin quemarte.
Y la falta de estrategia que convierta oportunidades en un sistema, no en más carga.
El copy llega después.
Como amplificador de un negocio ordenado, no como parche de uno desbordado.
Porque la comunicación no arregla un negocio desalineado.
Pero un negocio alineado convierte tu comunicación en una máquina de reputación, claridad y ventas.
Por eso quizás no necesias otro embudo. Ni más contenidos. Ni otro agotador lanzamiento.
Quizás necesitas otra forma de pensar.
Una que convierte un negocio que depende de ti…
…en uno que funciona a pesar de ti.
Mi promesa es ayudarte a estructurar tu negocio antes de que tu éxito se vuelva en tu contra.
No con más contenido ni con más publicidad.
Sino con más claridad, más enfoque y más dirección.
Porque cuando tu reputación se sostiene con estructura y estrategia, tu negocio crece con criterio.
Ordenar, Simplificar, Multiplicar no es un método basado en plantillas para «escribir bonito».
ES UN MÉTODO VALIDADO PARA ORDENAR TU NEGOCIO Y MANTENER TU REPUTACIÓN A SALVO MIENTRAS ESCALAS CON ESTRUCTURA.
Porque escribir bien no basta si todo lo demás está desordenado.
Y la estrategia no es una opción para quienes sueñan en grande:
Es el paso que separa al referente del que improvisa.
Después de cinco años de trabajo y con más de 25 clientes a los que he ayudado, he perfeccionado un proceso de trabajo que sostiene tu reputación cuando creces.
Porque el crecimiento sin estructura ni orden es un salto al vacío hacia tu pérdida de reputación.
Y un mensaje que no conecta profundamente por el dolor que están viviendo tus clientes, es ruido.
CON ESTE MÉTODO ORDENAMOS TU MARKETING DESDE LA RAÍZ, POR ESO:
Lidero procesos estratégicos de captación, venta y fidelización en proyectos que ya tienen visibilidad, pero necesitan estructura para sostener su crecimiento sin romperse por el camino.
Normalmente trabajo con proyectos de salud, desarrollo personal y relaciones que acompañan a personas en procesos de transformación.
Porque creo en la gente.
Y porque sé lo que supone trabajar con personas en procesos de cambio y acompañamiento, en los que la confianza lo es todo.
Antes de ser consultor y copywriter, también estuve al otro lado: fui cliente.
Y sé lo que pasa cuando un proyecto que debería aportar claridad, cuidado y criterio no acompaña como esperas, ni como tu trabajo merece.
Y porque estoy convencido de que los profesionales que cuidan, enseñan y acompañan merecen modelos de negocios que también los cuiden a ellos.
QUIZÁS NECESITAS A ALGUIEN QUE ENTIENDA TANTO LA SENSIBILIDAD DE TUS CLIENTES COMO LA COMPLEJIDAD DE SOSTENER UN PROYECTO CREADO PARA ACOMPAÑAR PERSONAS.
POR ESO ESTOY AQUÍ.
Porque el método funciona. Funciona como un tiro. Lo que a veces fallan son las personas.
Si vender te da urticaria, buscas soluciones rápidas o tienes más mentalidad de influencer que de empresario o de alguien que ayuda, lo nuestro no va a funcionar.
Este método consigue que tu éxito no se mida en facturación, sino en respeto.
Porque no eres más respetado por ganar más dinero, o por tener más seguidores.
Eres más respetado cuando sostienes tu promesa, cuando tu equipo replica tu visión y cuando tus clientes consiguen lo que se proponen y merecen (y repiten).
Si trabajamos juntos, lo haremos bajo esta metodología.
Aquí no hay humo ni postureo.
Hay método, entrega y pensamiento obsesivo y afinado para que dejes de improvisar y comiences a liderar.
Aquí no improvisamos. Aquí se piensa, se construye y se afina hasta que encaje.
Muchas personas sienten que su negocio no crece – o que no puede crecer – porque si lo hiciera, se les iría de las manos.
Como que perderían el control.
Pero casi nunca es un problema de talento, de trabajo o de que tu producto no sea bueno.
El problema, normalmente, es el desorden.
Negocios que han crecido como han podido, a base de intuición… pero sin un sistema que les dé calma, estabilidad y un poco de control.
Es como ir a un concierto y ver a la orquesta tocar lo que cada músico quiere.
Da igual que sean los músicos de la Filarmónica de Viena, con los mejores instrumentos del mundo…
Si no están coordinados, la música suena fatal.
OTRAS VECES EL NEGOCIO CRECE A BASE DE LANZAMIENTOS CONSTANTES, SOSTENIDO POR LA URGENCIA Y POR TU ENERGÍA VITAL.
Pero claro, ese ritmo no hay quien lo aguante. Y colapsas.
Y cuando tu negocio depende solo de lanzamientos, empiezas a improvisar.
Todo se vuelve un caos por dentro.
La confianza empieza a tambalearse.
Y tu autoridad y tu credibilidad se van desgastando sin que te des ni cuenta.
POR ESO LO PRIMERO QUE HACEMOS ES PONER ORDEN EN TRES ÁREAS CLAVE, QUE A MEDIO PLAZO LO CAMBIAN TODO:
QUE TU NEGOCIO DEJA DE DEPENDER DE TU VISIBILIDAD, DE TU ENERGÍA O DE QUE HOY TENGAS UN BUEN DÍA.
Y empieza a apoyarse en una estrategia sólida, coherente y que te permite respirar mientras creces, manteniendo tu reputación intacta.
Muchas veces los negocios no se hunden por hacer pocas cosas… sino por hacer demasiadas.
Tienen productos que nadie quiere (ni compra), se meten en estrategias que les chupan la energía, o crean contenido que no atrae al tipo de cliente que les interesa.
Al simplificar, buscamos que tu negocio se vuelva más liviano, más claro y que pueda sostenerse sin agotarte.
Aquí simplificamos tu oferta y tu estrategia viendo lo que tus clientes quieren, sí, pero respetando tu energía y la de tu equipo.
PORQUE SIMPLIFICAR NO ES HACER MENOS PORQUE SÍ.
Es quitar lo que te estorba, soltar lo que te drena y quedarte con lo que te da resultados en este momento y que puedes mantener a largo plazo.
Multiplicar no es hacer más.
Es hacer mejor.
Posiblemente ambos estamos de acuerdo en que un negocio tiene que crecer. Pero ese crecimiento solo vale la pena si lo puedes sostener sin desmoronarte.
Porque si creces tan rápido que no puedes con todo, solo pueden pasar dos cosas:
o mueres de éxito,
o tu reputación empieza a sufrir porque no llegas, no entregas, o no entregas
con la calidad que prometiste.
Para crecer de forma estable, tu negocio necesita recurrencia (vender una y otra vez a cada cliente).
Y la recurrencia no depende solo de que tengas buenos productos, sino de la experiencia que ofreces a tus clientes.
Porque puedes ir a un restaurante Michelín y que esté todo muy rico… pero si te tratan mal, no vuelves.
Con un negocio pasa exactamente lo mismo.
Cuando tu cartera de productos está bien pensada y la experiencia que das es impecable, tus clientes quieren seguir en la rueda:
COMPRAN MÁS VECES, SE QUEDAN MÁS TIEMPO Y DUDAN MUCHO MENOS ANTES DE PAGAR DE NUEVO.
Pero multiplicar no es sólo retener, también es convertir a gente nueva en clientes.
Y eso no se consigue metiendo más leads en tu embudo, sino creando relaciones reales.
Por eso aquí cobra tanta importancia el uso del email como herramienta de venta.
MÁS RETORNO POR CLIENTE GRACIAS AL AUMENTO DEL TICKET MEDIO
MENOS INVERSIÓN EN MARKETING
Y UN NEGOCIO MUCHO MÁS ESTABLE Y PREDECIBLE
Aclarado cómo funciona la metodología…
Desarrollaremos el trabajo en dos fases:
Consultoría estratégica
«Del Caos a la Claridad»
Diagnóstico y hoja de ruta.
Para ordenar y decidir.
Acompañamiento, implementación y copywriting
Acción y ejecución.
Para simplificar y multiplicar.
Te cuento cómo funciona y el porqué de cada fase.
Esta es una consultoría para proyectos que ya tienen visibilidad, impacto y recorrido… pero que avanzan como pueden: mucho caos, mucha improvisación y cero predictibilidad de ingresos.
Lo que hacemos aquí es poner orden. Aterrizar la situación de tu negocio. Darle forma a tu estrategia para que tu crecimiento no te arrolle y puedas sostener lo que estás creando.
Es decir, que tengas claro qué funciona, qué no y hacia dónde dirigir tu energía.
Sin agotarte.
Sin comprometer tu reputación.
Sin traicionarte.
ESTA CONSULTORÍA ES UN DIAGNÓSTICO Y UNA HOJA DE RUTA PARA QUIENES ESTÁN CANSADOS DE IMPROVISAR, SATURADOS DE TANTA EXPOSICIÓN Y ATRAPADOS INTENTANDO SOSTENER UN NEGOCIO QUE NO DA PARA MÁS.
Porque tener talento ayuda, pero no basta. Con tu comunidad, lo mismo. Y tener facturación es importante, obvio.
Pero si por dentro el negocio es un caos y vas cada día con la lengua fuera, nada de esto es suficiente.
El desorden quema. La improvisación desgasta.Y la falta de estructura, antes o después, se cobra el precio más alto:
Aquí no se trata solo de vender.
Se trata de honrar la confianza de quien apuesta por tu trabajo.
Aquí no se busca impresionar con números o lifestyle enseñando Lambos.
Se busca sostener.
Aquí no se construyen campañas que son pan para hoy y hambre para mañana.
Se diseñan negocios capaces de resistir el caos, que se mantienen firmes cuando llega la saturación, el cansancio o la incertidumbre.
Y TE LO DIGO PORQUE VEO DEMASIADOS NEGOCIOS BRILLANTES VENIRSE ABAJO POR LA FALTA DE ESTRUCTURA.
PROYECTOS QUE CRECIERON TAN RÁPIDO QUE SU PROPIO CRECIMIENTO LOS CONSUMIÓ POR LA FALTA DE ORDEN.
Si quieres un negocio sólido y sostenible en el que no todo pase por ti, necesitas organizarlo antes de que tu éxito se vuelva en tu contra.
Porque dime…
Del Caos a la Claridad no es otra consultoría de marketing para «vender más». Eso te lo puede ofrecer cualquiera.
Es una consultoría intensiva para pasar de un crecimiento improvisado a uno enfocado y sostenible.
(y no en base a la urgencia ni a tu energía vital)
Con estructura. Con estrategia. Con criterio. Con orden. Con sentido.
No creo en crecer a lo loco. Ni en crecer sin pensar. Ni en avanzar sin tener claro por qué haces lo que haces o hacia adónde vas.
El crecimiento de verdad llega cuando haces las cosas con foco, método, propósito y una intención que tenga sentido para TI.
Crecer bien es pasar de reaccionar a liderar. De improvisar a anticiparte. De hablar mucho a decir lo que realmente importa. De vender por vender a sostener lo que vendes.
Porque cuando creces, tu negocio no puede seguir funcionando igual. Si no te preparas, te explota en la cara.
Y cuando trabajas con personas, si tu reputación se cae, no hay segunda oportunidad.
Yo estoy aquí para ayudarte a evitar que eso pase.
Hablamos de tomar decisiones alineadas contigo, de definir tus prioridades, de tener un plan de acción estructurado y de avanzar en una dirección concreta.
POR ESO LA LLAMO DEL CAOS A LA CLARIDAD.
Es el precio de esta consultoría estratégica, considerablemente más bajo que el servicio de acompañamiento, implementación y copywriting que potencialmente ejecutaremos después.
Ahora te cuento cómo funciona en la práctica, pero antes quiero contarte lo que más te interesa:
Estos son los pilares que vamos a trabajar, porque estructuran tu negocio y protegen tu reputación a medida que creces:
Analizo el principal punto de dolor de tus clientes y evalúo la coherencia entre el problema que resuelves y lo que actualmente comunicas.
A partir de ello, te entrego recomendaciones de posicionamiento que quizás no habías identificado, junto con los mensajes clave que deberían definir tu marca.
Examino tu cartera actual de productos – incluyendo precios, promesas y resultados que ofreces – para identificar cuáles sobran, cuáles necesitas añadir y cuáles requieren un replanteamiento.
Y por supuesto, te explico claramente el porqué de cada recomendación.
Analizo la estructura de tu oferta comercial y la forma en que se conectan tus diferentes productos en base al recorrido del cliente hacia la compra.
Te presento una propuesta estratégica de orden y secuencia de venta diseñada para maximizar la recurrencia y lograr que tus clientes te compren una y otra vez.
Reviso las estrategias que estás usando ahora para atraer a gente nueva, convertirla en cliente y lograr que vuelva a comprarte.
Veo si tienen sentido en tu momento actual y te digo cuáles sobran, cuáles necesitas añadir y cuáles requieren un replanteamiento.
Del Caos a la Claridad son dos sesiones privadas de trabajo intensivo, que haremos en menos de 15 días.
A las sesiones de trabajo solo pueden asistir el CEO o algún socio o fundador. No pueden venir otros miembros del equipo, ya que necesito que puedas hablar con total libertad, sin filtros, y que se genere un ambiente de absoluta confianza y seguridad.
No estoy aquí para enjuiciar ni criticar nada de lo que hayas hecho (Dios me libre), pero tampoco quiero que te sientas cohibido en presencia de terceros.
Ese es el motivo.
Recibes un cuestionario inicial con preguntas sobre tu negocio:
contexto, objetivos, visión, cifras, retos, clientes, productos y servicios, sistemas de captación y venta, etc.
Disecciono, investigo y analizo dicha información en base a mi metodología de trabajo.
Haremos una sesión de reflexión e intercambio de ideas sobre tu negocio.
Suele durar entre dos y tres horas, aunque voy sin reloj. La grabación de la sesión es para ti. Muchos clientes dan por amortizada la inversión solo con esta sesión.
Por mi cuenta, preparo soluciones a medida para los cuatro pilares de trabajo mencionados:
Posicionamiento, propuesta de valor y recorrido del cliente:
Para evaluar la coherencia entre el cliente al que te diriges y lo que comunicas.
Análisis de tu cartera de productos:
Para ver lo que sobra, lo que falta y lo que replantear.
Estructura de ofertas:
Para diseñar una propuesta estratégica de orden y secuencia de venta de tus ofertas con el objetivo de que tus clientes repitan una y otra vez.
Estrategias de captación y venta:
Para ver cuáles sobran, cuáles faltan y cuáles debes replantear.
Recibes una propuesta estratégica personalizada que incluye:
Objetivo de la consultoría, situación previa y diagnóstico del negocio.
Hoja de ruta paso a paso, considerando para cada pilar:
Qué implementar primero y por qué.
Qué eliminar, mantener o rediseñar.
Qué métricas observar en los próximos meses.
Orden de prioridades a corto y medio plazo.
Haremos una sesión de cierre:
Suele durar entre una y dos horas, aunque voy sin reloj. La grabación de la sesión es para ti.
Incluye:
Presentación de la propuesta estratégica personalizada, con la hoja de
ruta paso a paso.
Propuesta de acompañamiento e implementación total o parcial en la
siguiente fase (si procede).
La sesión de cierre no es una sesión de venta. El 90% de la sesión es para
presentarte la propuesta y aclarar todas las dudas que tengas. Si procede,
el 10% restante es de venta.
Y si vamos muy cansados o requiere de cierta complejidad o reflexión, la
propuesta de acompañamiento (con su precio) te la haré en una nueva
sesión.
En Del Caos a la Claridad obtienes una visión clara y ordenada de tu negocio, alineada con la vida que mereces y el proyecto que quieres construir.
TE LLEVAS CLARIDAD SOBRE LOS PASOS QUE NECESITAS DAR PARA CRECER CON FOCO Y SIN DISPERSARTE.
Pero sobre todo, sin hacer nada que ponga en riesgo la reputación que tanto te ha costado ganar.
La intención de esta primera fase no es resolver el problema completo (esto lo haremos en la segunda fase, si estamos de acuerdo en continuar).
Es darte un diagnóstico y una propuesta de solución estratégica.
La segunda fase no es obligatoria, pero sí natural y coherente si quieres resultados tangibles.
Antes de ponernos manos a la obra, nos vamos a sentar a planificar bien el proyecto.
En este momento definimos, de forma muy concreta:
QUÉ PARTES DE TODO LO PROPUESTO EN EL INFORME ESTRATÉGICO VAMOS A IMPLEMENTAR.
DEPENDIENDO DE LA COMPLEJIDAD, LA IMPLEMENTACIÓN SERÁ TOTAL O POR FASES.
EL CALENDARIO DE TRABAJO, CON FECHAS, ENTREGAS E HITOS CLAROS.
EL PRECIO.
La inversión y la duración del proyecto se ajustan siempre al alcance que definamos juntos tras el proceso de consultoría, porque cada proyecto es distinto y merece una solución a medida.
El objetivo de esta fase es claro: bajar la
estrategia a tierra.
Convertirla en acciones concretas, simplificar la estructura, alinear el mensaje y reforzar la coherencia de toda tu comunicación.
Al final del proceso tendrás los materiales estratégicos y de copy terminados y revisados, listos para usar.
Aquí ponemos en marcha la propuesta estratégica que diseñamos en la primera fase, en función del alcance que hayamos acordado juntos.
Implementamos tanto la estructura como los mensajes de comunicación y venta.
Algunos de los pilares de trabajo que puede abarcar esta segunda fase, son:
Rediseñamos la arquitectura de tu oferta comercial y el recorrido de tu cliente hacia la compra para que todo tenga sentido y fluya con naturalidad.
Además, ajustamos tus productos y servicios para que haya coherencia interna, claridad comercial y una propuesta fácil de entender y de elegir.
Aquí nos metemos de lleno en cómo llega la gente a ti y cómo se convierte en cliente. Diseñamos tus nuevos embudos, los procesos de captación y afinamos todo el sistema para que funcione sin objeciones ni fricciones.
Además, diseñamos el proceso de onboarding y la entrega del producto para que la experiencia sea sólida desde el primer contacto después de la compra.
Aquí definimos tu mensaje central y la narrativa que lo sostiene.
Aterrizamos el tono desde el que comunicas y construimos el storytelling base: tu historia, tus valores y tu enfoque diferencial.
Por último, bajamos todo eso a mensajes clave adaptados a cada fase del recorrido de tu cliente hacia la compra, para que sepas qué decir, cuándo y cómo.
Aquí es donde convertimos tus ideas y tu historia en un mensaje que sostiene el sistema y produce ventas recurrentes sin perder el control de tu negocio.
Me encargo de la redacción de las piezas de copy que tenga más sentido trabajar en tu caso. Todo con un enfoque estratégico, no de «palabras bonitas».
Aquí diseñamos (o revisamos) tus secuencias automatizadas para que tu comunicación no dependa solo de lanzamientos: bienvenida, venta, reactivación y fidelización.
También dejamos definido el calendario de campañas, para que sepas siempre qué comunicar y por qué.
Pensando en el medio y largo plazo, diseñamos estrategias para aumentar la recurrencia y la recomendación de clientes de forma natural, sin forzar la venta.
Además, revisamos las métricas de control y seguimiento para tener claridad acerca de lo que está funcionando y lo que no.
No te dejo solo en ningún momento. Trabajaremos con entregas parciales, feedback continuo y revisiones estratégicas durante el proceso cuando sea necesario.
Además, tendrás acceso directo a mí por email para consultarme cualquier duda.
Y antes de cerrar, afinamos los últimos detalles y haremos una revisión final para que todo quede sólido, coherente y listo para funcionar.
Dependiendo del alcance acordado, esto es lo que te puedes llevar:
Te llevas una estructura de productos, ofertas y mensaje coherente, clara y operativa, lista para funcionar.
Tendrás tus páginas, secuencias y otros textos de venta preparados para usar.
Tendrás el «cómo se hizo» de tus páginas, secuencias y otros textos, por si en el futuro quieres dejar de depender de mí y ser tú o tu equipo quien se haga cargo de futuras necesidades.
Te llevas un documento de referencia donde queda todo recogido: la estructura, tus mensajes, el calendario de campañas y las métricas a observar. Un manual para que sepas qué hacer, cómo y en qué fijarte en cada momento.
Solo trabajo con marcas asentadas, que trabajan con un método riguroso y que conocen muy bien su mercado.
Con marcas que están listas para profesionalizar lo que ya tienen y liderarlo con estructura.
O con aquellas que llevan un largo recorrido y una facturación consolidada, pero quieren contar con una persona que les dé claridad y tranquilidad a la hora de tomar decisiones.
SI ESTÁS EMPEZANDO DE CERO, NO TIENES CLARO A QUIÉN LE VENDES O NO HAS VALIDADO TU OFERTA, NO SOY LA PERSONA QUE BUSCAS.
Tampoco va a funcionar lo nuestro si vender te da alergia, si tu autoestima
depende de que te suban o bajen tus seguidores o si tienes más mentalidad de influencer que de empresario o de alguien que ayuda a los demás.
Es dar forma y dirección a lo que ya haces bien para que tu negocio crezca con más solidez.
Rellenas la solicitud que tienes un poco más abajo con algunos datos sobre tu negocio.
Si te puedo ayudar, te propongo dos fechas para cada una de las dos sesiones y te paso los datos para el pago del servicio (siempre se paga por adelantado).
Si no te puedo ayudar o no me encaja tu proyecto, te diré los motivos.
Tendrás 48 horas para realizar el pago.
↓
En cuanto me envíes el justificante y elijas tus fechas, te confirmo el servicio y te envío las convocatorias por email.
Si lo prefieres, antes de pagar podemos tener una llamada de 30 minutos (solo tienes que indicarlo en la solicitud).
No sé si por mi cabellera pelirroja o si por mi belleza nórdica, que la mayoría de mis clientes no la necesitan.
Pero si a ti te da más seguridad, sin problema.
Mi negocio no es pegar el pelotazo contigo ahora. Es que a ti te vaya bien para que, a mí, también me vaya bien.
NO VIVO DE VENDER CURSOS.
VIVO DE QUE MIS CLIENTES CONSIGAN RESULTADOS, SE SIENTAN APOYADOS Y QUIERAN SEGUIR CONTANDO CONMIGO.
¿Me gusta el dinero? Sí, claro. Pero por encima está mi reputación.
El dinero me lo puede dar cualquiera.
Quizás para sostener tu éxito no te sirva cualquiera.
Hay clientes que repiten incluso antes de ver resultados. O que renuevan una y otra vez aunque estos tarden tiempo en llegar.
No sabría explicarte exactamente por qué. Supongo que hay cosas que sólo puedes entender cuando las vives.
Quizás sea el momento de probar algo nuevo. Algo que ya han probado decenas de clientes.
¿Tienes miedo de intentarlo? Yo tendría miedo de no hacerlo.
Si no lo intentas, es probable que te quedes exactamente donde estás.
Si lo intentas, pueden pasar dos cosas: que nos equivoquemos rápido o que consigamos tus objetivos.
Si nos equivocamos, en el fondo no cambia nada. Aprendemos, ajustamos y lo volvemos a intentar.
CUANDO LO CONSEGUIMOS, COMIENZAN A CAMBIAR ALGUNAS COSAS:
* Campos obligatorios
Responsable: Gonzalo Abelaira. Finalidad: enviarte emails hablando sobre ventas y copywriting. Legitimación: Tu consentimiento. Destinatarios: Los datos se guardan en MailerLite. Derechos: Tienes derecho a acceder, rectificar, limitar y eliminar tus datos.
por los que no pagué mucho
De algunos de mis clientes no puedo hablar mucho porque son marcas conocidas, y no queda bien ir por ahí presumiendo.
Si desvelase la identidad de más de uno, esto pasaría de ser una web a un Salón de la Fama y no es plan. Prefiero dejarles el protagonismo a ellos.
Algunos me piden confidencialidad. Otros simplemente no quieren que sus competidores sepan sus secretos.
Por suerte, tengo algunos testimonios de clientes que no son tan famosos, pero son igual de guapos y simpáticos.
Y aunque algunos quisieron dejarme una reseña, prometo que no les pagué mucho:
Carlos se ha convertido en un referente como psiquiatra especializado en estrés laboral. Probablemente el más conocido en España.
Es importante aclarar que Carlos ya era un auténtico crack antes de que empezáramos a trabajar juntos. Yo no tengo nada que ver con eso.
Su trabajo tiene profundidad, rigor clínico y una gran responsabilidad con sus clientes y pacientes.
Quizás por eso no tolera los resultados mediocres:
Carlos está al frente de uno de los proyectos de inversión y construcción de patrimonio cripto más sólidos del sector.
Más allá de sus números, lo mejor de Carlos es su honestidad y su compromiso.
Cuando lanzó su proyecto me llamó para trabajar juntos. De esto hace ya tres años.
Y aunque hace ya tiempo que no colaboramos y sus resultados son exclusivamente mérito suyo, esto es lo que dice de mi trabajo:
Heber es uno de los infografistas científicos más reconocidos de España.
O eso dice su hija de 13 años, una fuente de autoridad realmente fiable en el sector.
Tiene bastante confianza en sí mismo.
Porque cuando me pidió trabajar juntos, yo estaba en pijama, cocinando un filete y le mandé un audio de un minuto con mi idea. No necesitó más.
Somos amigos desde hace tiempo, así que lo mismo no es objetivo.
Aunque quizás justo por eso, deberías fiarte de su criterio:
Javi Consuegra es uno de los referentes en ventas B2B en España y un obseso de la Inteligencia Artificial aplicada a negocios.
Dice que soy un crack, yo creo que exagera:
Agustín García Peiró dirige el Centro de Infertilidad Masculina de Barcelona y es uno de los referentes en su campo.
Hemos trabajado juntos en un par de proyectos y esto es lo que dice:
Santiago Torre es autor de cinco libros y uno de los referentes en liderazgo comercial y ventas en España.
Según Luis Monge Malo, está entre los mejores vendedores del país.
Aún así, parece sorprendido:
Luis Gil es nutricionista de profesión y dice esto de mi trabajo:
Daniel Rodríguez Valero es cofundador del posgrado Salvajes Digitales en Redes Sociales, Estrategia y Comunicación Digital de la Universidad de Alicante.
Con su compañera Irene, tienen uno de los posgrados más reconocidos del país.
A alguien bastante insensato le pareció buena idea recomendarme para dar clase en el posgrado:
Este chico no me contrató, aunque alguna cosa hemos hecho juntos. En uno de los primeros emails que intercambiamos cuando lancé este proyecto, dijo esto:
Tengo un cliente del que nunca doy su identidad (tengo más, pero te hablo de uno en concreto).
Es por discreción (él no quiere) ya que es la cabeza visible del proyecto y siempre será mejor que la gente piense que escriba él.
Es posiblemente el único del sector que trabaja bajo un enfoque científico.
A finales de 2022, después de cinco meses juntos, me mandó un email inesperado.
Después de ver cómo prácticamente todos los demás actores del sector fueron cayendo uno a uno, en 2026 seguimos trabajando juntos.
Este es el email, supongo que está contento:
Bueno, basta de testimonios, que me estoy empezando a poner rojo y no hace día de presumir.
Si quieres que trabajemos juntos, rellena tu solicitud abajo.
Así me ayudas a que mis padres se convenzan de que «hacer cosas con el ordenador» es un camino profesional más útil que pasar 40 horas a la semana calentando la silla desde una oficina.
Pero no lo hagas por mí, hazlo por ti:
Trabajando juntos, potencialmente vas a:
No, en ningún caso.
Lo que ofrezco es una serie de principios o normas que resumen mi manera de trabajar y que quizás te den un chute de confianza (o todo lo contrario).
Te los dejo a continuación:
Principio 1 – No prometo dinero. Prometo criterio.
No prometo resultados económicos.
Prometo poner todo mi conocimiento a tu disposición, generar unas expectativas realistas, y darte orden, dirección y coherencia.
Mi promesa es un acompañamiento real, también cuando las cosas se compliquen.
Principio 2 – Aquí no hay fórmulas mágicas, hay implicación real.
No tengo la fórmula de la Coca-Cola. Ambos sabemos que en un resultado influyen mil y un factores.
Lo que sí prometo es hacer todo lo que esté en mi mano por ayudarte.
Porque no soy el típico proveedor externo que cobra y si algo no sale como esperas, ya te buscas tú la vida. Si has contratado a proveedores del mundo digital, sabes de lo que hablo.
Remamos en el mismo barco. Y soy la segunda persona a la que más le interesa que consigas tus objetivos.
Principio 3 – Estrategia antes que ejecución
Mi acompañamiento es estratégico, no solo operativo.
No me limito a ejecutar tareas.
Te acompaño para que cada decisión tenga criterio.
Y para que el sistema completo – estrategia, mensaje y estructura – se mantenga alineado a cada paso.
Principio 4 – No soy una agencia de publicidad. Ni un redactor publicitario a demanda.
Mi trabajo es traducir tu visión en estrategia aportando pensamiento, copy y sistemas que alinean tu mensaje con tu propósito, tu contenido con tus productos y tu reputación con el negocio que mereces liderar.
Principio 5 – Simplificar antes que crecer
Antes de expandir, hay que ordenar.
La expansión de cualquier negocio debe partir de la claridad de tener un sistema que ya funcione.
Porque si escalas en el caos, lo único que se expande es el caos.
Y luego viene la ansiedad, los cuellos de botella y ya tú sabes.
Principio 6 – Multiplicar solo cuando hay coherencia
No acelero negocios que están desalineados con sus dueños o sus equipos.
Eso solo quema, drena y pone en riesgo tu nombre.
Crecer sin coherencia no es crecimiento. Es un desgaste acelerado.
Principio 7 – Trabajo artesanal, con rigor y método
No trabajo con plantillas. Ni replico fórmulas sin pensar.
Cada proyecto es una solución a medida para cada cliente.
Uso método, uso criterio…y uso la cabeza.
Principio 8 – No trabajo con estas personas
Si tienes miedo a vender, buscas atajos, soluciones rápidas sin visión de negocio o si solo buscas pegar el siguiente pelotazo, no soy la persona que buscas.
Esto no va de conseguir resultados rápidos, sino de que sean consistentes y que los puedas sostener en el tiempo.
Principio 9 – Delegar no es abdicar
Tu obligación es delegar, pero no abdicar.
Para que mi trabajo funcione, tengo que empaparme de tu negocio. Y eso pasa por sentarnos, hablar, analizar y pensar a fondo al principio.
Si no estás dispuesto a implicarte, no soy la persona que buscas.
Principio 10 – Busco pareja estable, no una aventura
Busco relaciones profesionales de largo recorrido, no un «aquí te pillo, aquí te mato».
El impacto de mi trabajo en tu proyecto siempre es mayor cuanto más tiempo trabajemos juntos, porque cada vez conoceré mejor tu negocio.
No es por presumir pero hay clientes que llevan más de tres años trabajando conmigo y me tratan de socio. Supongo que eso dice bastante.
¿Significa esto que trabajar juntos te compromete a largo plazo?
No, podemos cortar la relación en cualquier momento en que no merezca la pena continuar.
Significa que doy prioridad a proyectos que buscan un aliado estratégico, no un apoyo puntual.
Y que el verdadero valor de mi trabajo aparece cuando hay continuidad.
Los clientes que más partido sacan a este acompañamiento suelen reconocerse en alguno de estos puntos:
Los motivos son dos, aquí el primero:
Llevo más de cinco años metido en el sector y después de hablar con cientos de negocios, veía lo mismo una y otra vez.
Gente que venía de trabajar con otros copywriters y nada, cero resultados.
Y ojo, muchas veces no era culpa de los textos.
El problema es que el copy siempre se trata como si fuese una pieza suelta, cuando en realidad el negocio es un sistema.
Si una parte falla, lo que viene después también.
Da igual que te escriban los textos Gary Halbert, Isra Bravo o Gonzalo Abelaira:
Si la estrategia que sostiene tu negocio no está bien montada, el copy no va a hacer magia.
De hecho, dice Dan Kennedy – uno de los grandes copywriters de la historia – que lo que define el éxito de una campaña es a quién le hablas y qué le ofreces.
Es decir, de conocer a tu cliente como si le hubieses parido…y de venderle algo que realmente quiera.
Porque el copy solo amplifica lo que ya existe.
El otro motivo por el que he creado este servicio ya te lo he contado:
Porque cuando tienes autoridad, visibilidad e impacto, pero creces demasiado rápido y no tienes estructura, te desbordas.
Y cuando acompañas a personas, jugarte tu reputación es un lujo que quizás no te puedes permitir.
Porque a veces basta un comentario negativo, una entrega fallida o un cliente insatisfecho para que se tambalee todo lo que has construido.
Con Del Caos a la Claridad crearemos una estructura de tu negocio que te permita crecer sin quemarte, sostener la demanda y generar ingresos estables y predecibles.
Así tu impacto no depende de lo mucho que te esfuerzas, sino de cómo está tu negocio construido por dentro.
Por un lado, porque la parte más difícil de cualquier negocio en digital normalmente es generar audiencia. Y cuando vendes servicios (como es mi caso), no necesitas una gran audiencia.
Necesitas saber vender, saber hacer tu trabajo, cumplir plazos y tener contentos a tus clientes.
Por eso, mi filosofía de negocio para dar resultados es simple: pocos clientes que se quedan mucho tiempo conmigo.
Por otro lado, porque cada negocio tiene un contexto diferente y debe entender lo que necesita para crecer.
Igual mañana me ves creando contenido o haciendo publicidad porque he encontrado un tope o quiero probar a ver qué pasa, pero hasta el momento no lo he necesitado para consolidar un negocio donde el peor año de crecimiento, ha crecido un 20%. El mejor, un 1.000%.
Todo esto sin visibilidad, sin marca, sin branding, sin padrinos y desde la sombra.
No digo nada de esto por presumir, lo digo porque los contextos son importantes.
Por norma general, no trabajo con negocios que facturen menos de 300.000€ anuales.
Digo «por norma general» porque existen excepciones.
En algunas ocasiones he trabajado con negocios en fase inicial cuando el propietario ya tiene experiencia previa en otros proyectos y quiere acelerar el crecimiento, o cuando el negocio tiene potencial de generar ventas de muchos miles de euros.
El motivo es sencillo: salvo en estos casos concretos donde la rentabilidad puede ser rápida (en tiempo o en dinero), contratarme no suele ser lo que más necesitas en esta etapa. Antes de delegar, es imprescindible que entiendas a fondo tu negocio y conozcas a tu cliente como si lo hubieses parido.
En cualquier caso, te invito a que completes el formulario y así salimos de dudas. Si no puedo ayudarte, seré el primero en decírtelo.
Para que mi trabajo funcione, tengo que empaparme de tu negocio. Y eso pasa por sentarnos, hablar, analizar y pensar a fondo al principio.
Esto supone que debes dedicar un par de mañanas (o tardes) a rellenar el formulario inicial, más las sesiones de trabajo.
Después de esto y dependiendo del alcance de tu proyecto, normalmente con un par de mañanas (o tardes) al arrancar la segunda fase suele ser suficiente.
Mi trabajo es ponértelo lo más fácil posible. El tuyo, implicarte un mínimo porque si no lo haces, es imposible que conozca tu negocio y que tengamos resultados con fluidez.
Y si no estás dispuesto a implicarte, mi recomendación más sincera es que no contrates a ningún proveedor externo (y menos en marketing, ventas o producto) porque vas a tirar el dinero.
Vale, entonces no es para ti. Si te parece caro, te ruego encarecidamente que no me contrates.
Si después de leer esta carta aún tienes dudas, posiblemente no sea tu momento.
Aún así, podemos aclararlas en una llamada de 30 minutos.
Para ello, rellena tu solicitud aquí:
Desde el momento en que rellenas la solicitud y haces el pago, estoy a tu servicio.
Venga, ciao.
Gonzalo Abelaira
Uso cookies para guardar información de tu dispositivo. Con tu consentimiento puedo analizar cómo navegas en el sitio. Si no aceptas o retiras el consentimiento, algunas funciones podrían no funcionar correctamente.